miércoles, 3 de abril de 2013

UNIVERSITARIA DE SÁNCHEZ CARRIÓN AGRADECE A BECA 18



Actualmente cursa el tercer ciclo de Ingeniería en la sede de Huamachuco.

Es la mayor de cuatro hermanos. Su casa está ubicada en lo alto de una colina, en el caserío San Miguel, en el distrito Marcabal, provincia Sánchez Carrión, en la Libertad. Su padre solo vive de la agricultura y en las épocas de suerte puede ganar hasta 100 soles, ayudando a sembrar. El dinero sirve para comprar lo más necesario para la familia y el producto de la cosecha sirve para comer.

Elda Julca Caballero tiene ahora 18 años de edad. Su madre es ama de casa y Elda la ayudaba. Terminó el colegio ocupando el tercer lugar, pero la pobreza de su familia parecía advertirle que su destino era quedarse en esa situación; sin embargo ella se propuso mejorar su vida. 

Estudió en el colegio Toribio Rodríguez de Mendoza, en Marcabailito, donde un profesor les dijo que de acuerdo a las asignaturas en las que tenían mejor rendimiento era la carrera a la que debían postular. Elda era buena en matemática, física y química y por eso decidió postular el año pasado a ingeniería Agroindustrial en la Universidad Nacional de Trujillo, porque a ella le gustaba la agricultura, ver el crecimiento de las plantas y le fascinaba la idea de contribuir a su mejoramiento, en su distrito, sin esperar a profesionales de la costa.

“Yo ya me había enterado del programa Beca 18 y eso me animó más. Sin ese apoyo quizá me hubiera retirado, porque mi papá no tiene dinero para ayudarme a estudiar”, confiesa Elda, quien ahora inicia el tercer ciclo de estudios en la subsede de la Universidad Nacional de Trujillo, en Huamachuco.

En esta ciudad, Elda alquila un cuarto, pero no tiene mayores preocupaciones porque el Programa Beca 18 le ayuda a cubrir estos gastos. Además recibió una laptop con internet donde realiza sus trabajos universitarios y si se enferma, tiene un seguro médico privado, que también le brinda el programa.

Pero no siempre fue fácil para Elda. Para postular a Beca 18 debió tener su ingreso seguro en la UNT y para ello debía prepararse. En este tiempo ella trabajó como ayudante de cocina y cuidando niños, y a la vez estudiar, a fin de cumplir con su objetivo.

“Me gusta mucho mi carrera, estoy segura que no me equivoqué y gracias a Beca 18 estudié el primer año. Es el primer escalón que subo en mi meta y esto me llena de orgullo, además soy la primera universitaria en mi familia”, expresó Elda.

“Mi familia está muy orgullosa de mi, mi papá antes se preocupaba por apoyarme pero ahora agradece a Dios por el apoyo que me han dado. Ahora me siento feliz porque tengo a Beca 18 y por eso les digo a los jóvenes que hagan un esfuerzo para estudiar y cambiar sus vidas, que pueden cumplir sus sueños”, manifestó.

Elda Julca ha proyectado terminar su carrera y trabajar en su misma zona, donde demostrará sus conocimientos. “Quiero trabajar de la mano con la Municipalidad del distrito y la provincia, voy a presentar proyectos, hacer sugerencias y ayudar a mi familia”, recalcó.

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